viernes, 24 de agosto de 2012

La Lactancia Materna y el desarrollo del cerebro

Por María Gabriela Martínez
Nutricionista
SOYNICA

¿Qué es el cerebro?
El cerebro es el centro de nuestro sistema nervioso y controla nuestros movimientos, el sueño, el hambre, la sed y todas las actividades vitales de nuestra vida como la circulación, la respiración, la digestión, la excreción. Pero tamboen las emociones humanas como el amor, el cariño, el odio, la alegria, la tristeza, el miedo, la angustia, la cólera, la ira, la molestia, la tranquilida, el humor, la memoria.

El cerebro además de controlar las funciones de coordinación, tambien necesita recibir e interpretar las constantes e innumerables señales que se envían desde el organismo mismo y desde el exterior.

El cerebro es el órgano mas precioso, más valioso, más delocado de nuestro cuerpo que crece y se desarrolla rápido. Nuestro cerebro tiene un gran valor, es uno de los mecanismo más perfectos de la naturaleza.


El crecimiento del cerebro
La formación del cerebro tiene lugar a los 25 días después de la concepción. La masa cerebral se desarrolla rápidamente, hasta alcanzar un 25% de su desarrollo total en el momento del nacimiento, es decir, con un peso entre 300 y 350 gramos. A los 6 meses de vida ya tiene el 50% de su tamaño total y pesa entre 600 y 700 gramo; al año cumple con el 65% y a los dos años y medio el 75%. Ahora pesa entre 900 y 1,000 gramos, cuando se trata de un crecimiento normal del cerebro de una niña o niño. Desde aquí el cerebro crece lentamente para logar el 90% de su volumen total a los 6 a 7 años de edad, pesando 1,080 a 1,260 gramos. Estamos hablando que el cerebro maduro de un/a adulto/a normal, con correcta alimentación, puede alcanzar un peso de 1,200 a 1,400 gramos a los 18 años.

Hay una escala de tiempo en el desarrollo infantil y el año mas importante es el primero
Está demostrado que la alimentación desempeña un papel fundamental para la eficacia cerebral y en consecuencia para la memoria. Son los primeros meses de vida que son muy importantes y son los meses en que la o el bebé debe ser alimentado con lactancia materna exclusiva.

Hay estudios que demuestran que las personas que habían sido amamantadas tenían, como promedio, cocientes intelectuales de 8 puntos más altos que las niñas y los niños que habían sido alimentados con pacha o biberón, además, tuvieron mejores resultados en matería de rendimiento.

la composición de la leche materna respecto a las grasas puede ser una de la razones pero también, podría estar relacionado con la circuntancia de que las y los lactantes a quienes se amamantan sufren menos infecciones y, por tratarse de niñas y niños más sanas y sanos, se interesan más en el medio que les rodea y aprenden más que las otras niñas y niños.

Muchas veces las niñas y niñas mal alimentadas/os, por lo general, viven en medios contaminados, pobreza, en habitaciones poco adecuadas, sin los medios indispensables para crecer y desarrollarse adecuadamente, en fin, viven en un ambiente carente de estimulos. Así que nos encontramos en un círculo vicioso, porque en las niñas y niños pequeñas/os, la desnutrición disminuye sus motivaciones y curiosidad, y reduce sus actividades de juego y exploración, lo que influye en el deterioro de su desarrollo mental, del conocimiento y de adquisición de habilidades psicomotoras.





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